Erika María Herrera, de 63 años, fue arrestada en Caracas tras permanecer prófuga por casi dos semanas. Es la principal sospechosa del asesinato de Carolina Flores, exreina de belleza, ocurrido el 15 de abril en Polanco.
La detención se logró tras una ficha roja de Interpol y ahora autoridades trabajan en su extradición a México. El caso ha generado indignación nacional por la brutalidad del crimen y las circunstancias en que ocurrió.
